El amor y la vida

"He intentado avanzar, sin apartar antes las cosas que me lo impedían, agarrado al pasado, mirando para atrás, queriendo olvidar pero sin parar de recordar, que locura... Empeñado en quedarme ahí. Me he ido a un lado y al otro, sin perdonar, sin perdonarme, sin avanzar. ¿Dónde está el secreto del futuro?"

“Como recién salido del cascarón el amor es no entender, el amor es no saber hablar el amor es mirar observar y callar como un recién nacido, el amor es aprender casi todo a la vez, sin tiempo para asimilar lo que ocurre, sin tiempo para comprender por qué esto y no lo otro, por qué tú y no otra persona, por qué fui yo la elegida, el amor es compartir una vida que empieza de cero,… el amor es tener valor para sufrir, para llorar, para reír… al lado de otra persona, el amor es entender que ya nunca vas a estar sola porque ahora tu vida depende de él…”


domingo, 21 de diciembre de 2014

21 de Diciembre

Tal vez sea porque ahora vienen unas fechas muy señaladas, pero deberíamos sentirnos felices, deberíamos sentirnos especialmente chispeantes y llenos de alegría, llenos de orgullo por compartir, por unirnos una vez más, con aquella gente que a veces ni tan siquiera queremos ver.

Tal vez sea porque ahora no es el mejor momento en mi vida, tal vez sea porque ahora estoy sola, tal vez sea porque realmente es real que no hay nadie a mi alrededor, tal vez sea porque la persona que quiero que me haga caso parece que ha escapado del círculo, un círculo que parecía que con él se había cerrado, un círculo que sin él parece estar abierto y muestra heridas del pasado, heridas que lo cierto es que hace mucho tiempo que vuelven a escocer y a doler.

Tal vez sea porque son unas fechas en las que lo mejor es compartir, lo mejor está por llegar, lo mejor es por impresionar, lo mejor está aún por mostrar, lo mejor... está en la felicidad.

Tal vez sea que las teclas del teclado se deslizan por mis dedos y yo me dejo llevar, me dejo llevar, las ideas de mi mente fluyen, fluyen sin descanso, como si gritaran entre coches cuando todos duermen, como si yo usara a las teclas del teclado a modo de pañuelo, un pañuelo en el que me ahogo cada día, un pañuelo al que le cuento lo mucho que me duelen las heridas, un pañuelo que nadie quiero que vea porque en él sangro, en él lloro, en él me muestro como realmente soy.

Tal vez sea que las teclas del teclado y vosotros me conocéis realmente, sabéis hasta que punto llega mi sufrimiento, porque lo comparto, porque os enseño más de lo que nadie conoce, más de lo que nadie jamás conocerá...

Tal vez sea el momento de acabar de escribir, de estabilizarme en la realidad, de decir que no a ciertas cosas que sólo parecen hacerme sufrir y que cuando estoy con ellas parece que brilla el sol, pero cuando estoy lejos llega la tormenta, llega lo peor, llegan los temblores, temblores que ni tan siquiera la gente es consciente de ellos.

Tal vez sea porque un día me besó, un martes me besó y me prometió su amor. Tal vez sea que sólo quiero que se fije en mi que no ande con nadie más. ¿Realmente he dejado de confiar? ¿ o sólo es un muro más que ha surgido en mi mente y que debo retirar?


Tal vez sólo sea un muro que se ha creado en mi mente, tal vez sea que he crecido, he crecido he subido a las nubes he probado otros sabores y ahora es difícil bajar, bajar ahí dónde están las cenizas, bajar a los muros de mi mente, derribarlos como se derriban los muros de una ciudad para que sea libre, una ciudad que pueda volar, una ciudad con creatividad propia.

Tal vez sólo sean cosas que no tienen sentido, pero que me llenan por dentro y me invade el desorden y no lo puedo controlar, y tiemblo, tiemblo de miedo por perder el control que tengo ahora, por tener el descontrol que me invadía hacía unos años.

Tal vez sea porque nadie más que vosotros sabéis todo lo que he sentido, tal vez sea porque todo esto sólo es una sensación que está en mi mente y que me invade, me invade como una tormenta y no quiero ver el sol porque me ciega, porque me da miedo quemarme... y yo lo único que realmente quiero es que me alumbre que me alumbre como un candil, que me diga que me quiere y que quiere darme calor, calor como el sol, como el sol que desempaña el cristal a mitad de la mañana, en mitad de la noche dónde sólo él y yo sabemos lo que ha ocurrido cuando aún brillaba la luna...

Lo único que quiero, es que me invada de todas las maneras que se pueda invadir a una persona.




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